2015-11-26 2017-10-31

El deporte es el mejor aliado a la hora de combatir el sedentarismo y las múltiples enfermedades derivadas del mismo pero también puede originar ciertos problemas si no se combina correctamente con otro tipo de sesiones más allá de las físicas y las técnicas. En el pádel se utiliza la totalidad del cuerpo para desplazarse a lo largo de la pista y rematar cada bola hacia el sitio deseado, siendo un deporte muy exigente para el conjunto de estructuras que intervienen en cada partida. Para liberar toda la tensión acumulada en nuestros músculos te presentamos la liberación miofascial, al alcance de cualquiera y de potentes beneficios para nuestro rendimiento y salud.

La fascia

Para comprender este tipo de ejercicios de liberación es necesaria una definición de qué es la fascia. Se trata de un conjunto de membranas, formadas mayoritariamente por colágeno, que envuelve a todos y cada uno de nuestros músculos y órganos a lo largo del cuerpo. Para que se entienda mejor la fascia es una especie de «jersey» que envuelve todo nuestro cuerpo protegiéndolo y con funciones termoreguladoras o inmunes, entre otras.

Entendiendo este concepto es sencillo vislumbrar el origen de muchos de los problemas musculares que se originan producto de la práctica deportiva continua y, por tanto, también del pádel. Un acortamiento en una parte concreta del «jersey» obliga al resto de la estructura a estirarse o contraerse, pudiendo originar un dolor en una parte alejada del foco del problema. La fascia envuelve todo el sistema muscular conectándolo entre sí.

foam roller

Liberación Miofascial

Una vez entendida la función y estructura de la fascia es sencillo comprender que ciertas dolencias, como las contracturas musculares, pueden ser solucionadas tratando otra localización muy distinta del foco del dolor. En ello se basa la liberación miofascial y el principal material utilizado para ello es el Foam Roller, una especie de rodillo acolchado que pasaremos por nuestros músculos para liberar la tensión acumulada.

El mecanismo es bien sencillo y es que el movimiento del músculo sobre el Foam Roller provoca un aumento del riego sanguíneo sobre la zona afectada y el exceso de tensión generado provoca un reflejo contrario de relajación en el músculo gracias al órgano tendinoso de Golgi. Con el rodillo conseguimos, por tanto, relajar la musculatura localizada que a su vez liberará la tensión acumulada en zonas más alejadas.

Este rodillo debe ser utilizado con precaución para maximizar sus beneficios. Por ejemplo no es recomendable su uso en momentos previos a una partida de pádel pues nuestro rendimiento decaería considerablemente al provocar una relajación muscular. Lo mejor es utilizarlo al final de la sesión o en días que queramos dedicar a la prevención de lesiones, estiramientos o relajación muscular. Tampoco es recomendable pasar el rodillo por las articulaciones. A modo de ejemplo te dejamos algunos ejercicios enfocados a la musculatura que interviene en el pádel para el tren inferior que poder practicar con este eficaz y económico material.

Zona de padel
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